Al Presidente de Estados Unidos lo pescaron in fraganti pispeando la cola de una señorita, durante la reunión del G-8. El morocho quedó pasmado ante la belleza de la joven, que ni se dio cuenta de lo sucedido. ¡Quedó completamente en offside! ¿Qué le dirá a su jermu? Un grosso es el bueno de Barack Obama. El tipo no sólo es la persona más poderosa del mundo, sino que también se da el lujo de hacer lo que quiere.
Y sino, sólo basta con ver la foto que acompaña a esta nota, en donde se lo ve observando, de manera muy lujuriosa, a una asistente, durante una rueda de prensa durante la reunión del G-8.
Al presi se le fueron los ojos por las curvas de la chica, mientras que su colega, el francés Nicolas Sarkozy, parece asentir la acción con la cabeza.
Lo que se dicen, dos capos. Che, ¿y si lo llaman a Silvio Berlusconi?





























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